martes, 16 de septiembre de 2014

La vida examinada de Astra Taylor - y cuestionamientos morales y éticos desde el Amazonas

¿Existen acaso alguna regla elemental y común en la moral de los diferentes grupos humanos? ¿Es la regla de oro realmente tan fundamental para lograr nuestra convivencia armoniosa? Las preguntas siempre llegan a mi cabeza cuando estoy en un lugar extraño, de culturas diferentes, con gente que estoy por conocer.

En Iquitos sufrí el comienzo de lo que vino a ser un largo periodo de cuestionamiento de lo que en otros momentos consideré valores inquebrantables de la moral y la ética.  Fue un episodio que se extendió por varios meses y que afortunadamente ha ido poco a poco viendo la luz. Puso en juicio el dicho de "si vas ha Roma actúa como los romanos", cuestionó mis valores éticos mientras viví y traté de formar parte de una región donde proliferan actividades que aún considero difíciles de aceptar. ¿Es acaso posible simplemente dejarlo pasar? ¿Es acaso posible respetar y tener una mentalidad abierta hacia ese grupo de personas con actitudes tan opuestas a las que considero dignas? Me refiero, aclaro ante todo, a actitudes que exaltan la violencia, la explotación infantil, la falta de sensibilidad hacia la contaminación y los políticos y empresarios ciegos sacando provecho de las necesidades de sus vecinos. ¿Suena como a la realidad de cualquier lugar en latinoamérica? Pues si, pero nunca antes lo viví todo tan junto, tan claro a la vista, tan cercano.

El hecho de tener que confrontar en el día a día de Iquitos a tantas culturas tan diferentes y tratar de hacerlo sin crearme prejuicios morales me produjo un corto circuito cerebral.  Por ejemplo, salir una noche a tomarme unas cervezas y tratar de simpatizar con un miembro de un grupo indígena jíbaro, orgulloso de la tradición guerrera de su etnia y por ende mostrando cierta discriminación hacia los grupos indígenas que no lo eran me hizo preguntarme cuál será el camino correcto a seguir (si es que en este caso la palabra "correcto" no viene a tener un significado ambiguo) de las políticas que se apliquen a sociedades-lugares marcadamente multiculturales. ¿Será que únicamente - como nos lo muestra la historia - implantando forzosamente reglas es como se pueden sentar bases comunes?

La discusión que llegó a desarmar finalmente mis juicios morales internos fue la historia que me contó mi compañera de entonces - geógrafa social -  sobre lo que había visto en una de sus recientes salidas a campo. Ocurrió en una visita de un grupo de expertos enviados por el ministerio de salud peruano cuya misión era la de conocer la situación de varias de las comunidades indígenas que sufrían la contaminación de sus fuentes de agua debido a los derrames petroleros. Uno de los miembros de este grupo, seguro de sus tradiciones occidentales y - palabra con un significado ambiguo - "civilizadas", hizo varios comentarios que la comunidad donde se encontraba no recibió de la manera en que seguramente el lo esperaba. Luego de esto, la indignada comunidad, fiel a sus tradiciones, decidió hacer lo que normalmente hace con personas que transgreden sus normas: agarrarlo a "chilillazos" con ramas de ortiga frente a todo el pueblo.

Luego de escuchar la historia, mi primer comentario, guiado sin duda por las bases cristianas de amor al prójimo en las que - quiéralo o no - fui criado, fue de indignación. Indignación por la actitud de la comunidad hacia un semejante, por la agresión física hacia un visitante que llegó con la supuesta meta de ayudarlos. Indignación hacia el orgullo ciego de la comunidad, de poner sus tradiciones por encima de todo, sin tomar en cuenta el contexto y la clara ignorancia del visitante. Compartí estas y otras ideas con mi compañera pero ella, de una manera sumamente estructurada, destruyó totalmente la supuesta universalidad de mi argumento de "amor al prójimo". Esta discusión y los argumentos de ella agrietaron las bases de mi concepción del "bien y el mal, abriendo las puertas a un laberinto de dudas, un limbo ético donde los dogmas ya no tienen validez.

¿Cómo manejar conceptos de bien y mal en un mundo tan diverso, donde evidentemente en algunos lugares la guerra es vista como un acto de honor y en otro como de desesperación? ¿Será posible encontrar un camino común entre tantas vidas distintas, tantas cabezas, tantas diferentes experiencias vividas?

Afortunadamente para mi cabeza, hace unos días atrás  Ernesto Calvo compartió en su Facebook el documental Examined Life, trabajo realizado en el 2008 por la cineasta Astra Taylor. Ahí, entre las ráfagas de conocimiento que cada uno de los eminentes filósofos expone, en el minúto 22:22 el filósofo ghanés Kwame Anthony Appiah explica los conceptos básicos del cosmopolitismo, abordando así de una manera muy elocuente muchas de las dudas que expuse en los párrafos anteriores.

Dejo acá esa gran joya Examined Life con subtítulos en español. Un documental que considero me ha marcado como pocos otros.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Golden Gate

Dear Golden Gate, amigo
It’s been so long,
time moves fast, amigo
but
I still remember the smell
of the salty mist going through
your steel.
I still keep the images
of the sun brightening your
red body
and the sea lions playing under.
The ocean deep blue,
the kelp dancing on top of it,
the wind, 
that chilly wind.

Catorce vistas del puente Golden Gate tomadas por Richard Misrach desde algún lugar en Berkeley u Oakland.

6_15_98_5_48AM-735x570RM-0071-712x5705_1_98_7_50PM-743x57010_21_00_6_49PM-730x57012_14_99_5_29PM-730x57059.5_72_10_31_98_4_32PM-733x570Misrach_GGB1.23.01_534PM-726x57012_23_97_5_09PM-726x570RM-0130-721x570RM-0023-730x5703_3_98_6_25PM-717x570RM-0050-729x5706_6.16.98.5.25PM-739x570GGB-3.20.00-4.05-5.00am-735x570
© Richard Misrach

martes, 12 de agosto de 2014

Oscar Duarte... respeto!

A pesar de no ser un ferviente seguidor del futból, no puedo negar ni un segundo que esta copa mundial me absorvió, me secuestró, me hizo llorar, me hizo vivir momentos que de seguro recordaré por el resto de mi vida. La participación de selección costarricense de futbol en esta copa trajo a mi memoria nuevamente ese casi cursi y sobre gastado slogan de que cuando realmente se quiere, se puede.

Del equipo, que sin duda respeto y admiro a todos los jugadores y cuerpo técnico, uno en especial me llamó mucho la atención y es por el cual siento aún más admiración: el nacido en Nicaragüa y nacionalizado costarricense Oscar Duarte.

Oscar, a mi modo de ver, es un ejemplo más de la relación que muchos ticos y nicas (especialmente los políticos de ambos países) no quieren ver: que somos dos países vecinos y que hemos mezclado y lo seguiremos haciendo. Eventualmente tenía que salir un Oscar Duarte para demostrarnos a los costarricenses que el "haber nacido allá" (en Nicaragüa) no quita ni talento, ni humildad, ni esfuerzo... ni mucho menos amor al lugar donde creció, en este caso a Ipis de Guadalupe, en Costa Rica. ¡Bendito el día en que un joven nacido en Nicaragua y de familia nicaragüense nos ayudó a ganar un partido en un mundial de futbol!

Oscar, a pesar de ser nica, un estigma que muy penosamente muchos de los ticos lo hacen cargar, ha logrado surgir y esta carga a base de esfuerzo se volvió una medalla, una gran medalla.

Al haber sido yo también un inmigrante más, un latino más en California, siento enorme simpatía y orgullo por el logro de Oscar. Se lo que es vivir en tierras ajenas, vivir bajo estigmas sociales y el esfuerzo que se necesita para superarlo. ¡Respeto Oscar! ¡Gracias por hacernos ver que el trabajo en equipo, pasando encima a las individualidades, y con humildad, pueden de vez en cuando tocar la gloria!

Respeto, Oscar Duarte...





viernes, 18 de julio de 2014

Andy en Marsella

Hace unos días participé virtualmente con parte de mi trabajo fotográfico Azuero en la exhibición IMAGEN_01 de la galería de arte 2 Mares en Marsella, Francia.

Ronald Reyes Sevilla tuvo la amabilidad de enviar una foto de cómo se veía la foto de mi buen amigo Andy en el ventanal de la galería.

© Galería 2 Mares. 2014

¿Quien habría pensado, amigo Andy, que la foto que te tomé cuando fui a visitar tu escuela en Nuario se iba a ver en una galería de arte en Francia?

Lindos recuerdos de mis días en la Península de Azuero en Panamá.

jueves, 12 de junio de 2014

Una historia de tres canastas de langostas

_R048339
Daniel Janzen en el INBio. Junio de 2014 © Guillermo A. Durán S.

Ayer don Daniel Janzen cerró su presentación en el INBio con esta anécdota:

Habían tres canastas llenas de langostas vivas en un mercado en París. De las tres solo dos tenían tapa.

El comprador llega al mercado y pregunta por las langostas. El vendedor señala la primer canasta, la destapa y dice “estas son langostas alemanas”, seguidamente destapa la segunda canasta y dice “estas son langostas traidas de las costas de México”, finalmente llega a la canasta que no tiene tapa y dice “estas de acá son langostas traídas de Costa Rica”. El comprador, curioso de ver que la canasta de langostas ticas no tiene tapa, pregunta al vendedor la razón. El vendedor explica que a diferencia de las otras langostas, las langostas ticas se encargan entre ellas mismas de que ningúna logre salir del canasto. Las langostas apenas ven que una va subiendo, la jalan para que caiga nuevamente al fondo de la canasta.

¿Quien más podría tener el peso moral para hacer un comentario como este si no el mismo Dan Janzen? Alguien que con sus más de sesenta años de hacer investigación en Costa Rica ha logrado cambiar paradigmas sobre la conservación de la biodiverdad.

Gracias don Daniel.

viernes, 6 de junio de 2014

el mundo de Jorge Villacorta

¿Si viviese en Lima habría sido yo uno más de los tantos infames seguidores que acosan a Jorge Villacorta en los bares de Barranco? No lo se. Lo que se, y estoy seguro al escribirlo, es que si durante mis años de colegial hubiese visto un video como el que pongo a continuación jamás habría estudiado ni ingeniería forestal ni geografía, me habría dedicado enteramente a ser historiador.


Villacorta academicamente - me refiero a recibir clases en un recinto universitario - no es ni historiador, ni critico de arte, ni graduado de escuela alguna de Bellas Artes; es un médico con especialización en genética que un día de tantos decidió mandar al carajo su trabajo en el Hospital del Niño de Lima para dedicarse de lleno a escudriñar la historia de la fotografía en el Perú y a posicionarse como uno de los expertos de las artes plásticas de su país.

Villacorta es, sin lugar a dudas, un valiente.... tan valiente que no se intimida al explicarle los gajes de su oficio a un grupo de niños en un programa de televisión infantil del Perú.

 

miércoles, 14 de mayo de 2014

el Modos de Ver de John Berger

No exagero al decir que mi vida dió un giro sensible luego de ver hace ya varios años la serie Ways of Seeing del crítico de arte, pintor, escritor y jardinero John Berger.

Lo que sentí al verla fue algo muy similar a cuando leí por primera vez los artículos de ciencias sociales en la escuela de Geografía de la Universidad. Estos artículos trataban sobre la historia del pensamiento científico, la geografía humana  y ecología política, temas que eran totalmente ajenos a mi y que investigan y describen procesos de la sociedad actual que suceden más atras de lo que nosotros – yo – el ciudadano común –  logramos percibir a simple vista. Al igual que muchas de esas lecturas, Ways of Seeing hizo que mi pre-establecida visión del mundo, especialmente del mundo del arte, se fuera desmoronando y me hizo dar cuenta que las cosas que pensaba eran tangibles e inamobibles no lo eran.

Algún buen samaritano colocó los cuatro episodios de la serie en YouTube con subtitulos en español. Es, sin duda, un trabajo impresindible para cualquier persona interesada en conocer un poco más sobre la historia de la tradición de la pintura europea y su significado en la sociedad actual.

Parte 1: Aspectos psicológicos.


Parte 2: La Mujer en el arte


Parte 3: Coleccionistas y coleccionismo


Parte 4: Arte comercial