adios amigo

las palabras sobran al igual que hacen falta.

por más dolorosa que sea la partida no me arrepiento de haber ido hasta una veterinaria en el centro Alajuela en noviembre del año 2000 a recoger al que poco tiempo después se convirtiera en mi gran amigo Cristobal.
gracias Silvia por pasarme al cachorrito.... gracias Cristobal por esos 12 años en que fuiste mi compañero.

Cristobal y yo.

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